jueves, 20 de marzo de 2014

Salir de la droga.


   Dejar la droga, salir de ese mundo de vicios llevados al límite descontroladamente, como ir conduciendo un coche por una carretera alemana, sin restricción de velocidad, pero también sin frenos. A mucha gente que ha estado metida de lleno en ese caos se les aclama, se les aprecia al poder dejar atrás toda esa mierda. Personalmente pienso que como mucho se merecerían una felicitación. Tengo un proyecto en mente, para convertirme en todo un héroe nacional, o internacional, ¡dónde va a parar! 

   Creo que muchos ya conocéis la existencia de una droga llamada Krokodil y sus efectos, y para los que no lo sabéis os haré una breve introducción, si luego queréis profundizar más, Google es una herramienta estupenda para ello. Sin más dilación, procedo a contaros un poco de ésta droga:  Se suele usar como sustituto de la heroína, ya que es mucho más barata. Se elabora fácilmente a raíz de codeína, yodo y fósforo rojo. Suele producir graves daños en los tejidos, produciendo gangrena, lo que suele derivar siempre en amputación de la zona en la que ha sido pinchada, infecciones en los huesos, llagas y úlceras en la frente y cráneo. Y esto no es todo, se suele acumular en la sangre toda la mezcla, ya que no logra disolverse. El Krokodil dura entre 90 minutos y 2 horas, por lo que empuja a los adictos a esta droga a pincharse varias veces diarias. Es 5 veces más adictiva que la heroína. 

   Acabado el momento Wikipedia, os deleitaré con mi ilustre plan. Me inyectaré ésta droga durante un corto período, o hasta que se me caiga un cacho de carne, y gracias a mi gran fuerza de voluntad, la dejaré sin más. Al ser capaz de dejar tal droga, la gente me tomará como todo un modelo de superación, mi jeto saldrá en todo los periódicos, la TV me hará entrevista y me pedirán que acuda a programas del corazón, donde haré un poco uso de la demagogia, contaré una historia trágica y todas las señoras del plató echarán más líquidos que una adolescente en un concierto de Justin Bieber. 

   Éste sería mi lema como rockero adicto al Krokodil:

Sex, Drugs and Rock n' Roll.

   Pero en realidad sería algo así más bien: 

Almost-Necrofilic Sex, Shit and Funerary Rock n' Roll

   
   PD: es bueno dejar la droga, lo malo es no acordarse dónde.

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